W.A.S.P. – Golgotha (2015)


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El 2015 nos trae de vuelta al veterano Blackie Lawless y sus incombustibles W.A.S.P. con una nueva colección de canciones denominada “Golgotha”. Desde la publicación en 2009 del aceptable “Babylon” no habíamos tenido material de estudio. Varias giras, una de ellas la del 30 aniversario, y algún hueso roto habían impedido a la banda centrarse en el estudio, lo que ha supuesto un hiato de seis años, el más largo entre discos, en el que han podido fermentar las ideas y sonidos que finalmente han dado forma al disco.

Entre sus surcos encontramos el sonido del que ha hecho gala W.A.S.P. durante prácticamente toda su carrera. Suenan a sí mismos, sin que ello signifique autoplagio (término que han rozado peligrosamente en algún momento de su carrera) y encontramos un álbum que no debe nada a nadie más que a la banda en sí misma. Según el mismo Blackie, este álbum tiene el savoir-faire de los sonidos de los 70 y los 80. No seré yo quien le contradiga en lo que ha intentado hacer y, aunque reconozco que el sonido intenta emular el heavy costa oeste de inicios de los 80 con bastante tino, le falta algo de laca y mugre para poder igualar antiguas hazañas; sin embargo, temas con sonido de corte clásico, como “Slaves of the new world order”, “Scream” (esta es de libro) o la enorme balada “Miss you” sirven para elevar la nota media de un disco voluntarioso y apasionado tanto en forma como en fondo.

En términos literarios están muy lejos de las provocativas letras de su etapa clásica y más cerca de la búsqueda de la redención de quien ya ha hecho de todo. Del “… and fuck like a beast” de su mítica “Animal” al “Jesus I need you now” que suena en el estribillo del tema que da título al nuevo álbum han pasado casi treinta y cinco años. Toda una vida. Sería ridículo que sus inquietudes a la hora de componer fueran las mismas y en “Golgotha” lo encontramos centrado en purgar demonios internos, esta vez usando imaginería bíblica y creando, quizás de manera impremeditada, una suerte de álbum conceptual a partir del monte donde Jesucristo fue crucificado.

Por algún motivo que se me escapa, creo que W.A.S.P. nunca ha sido lo suficientemente valorados, a pesar de tener en su currículo más álbumes notables que la mayoría de bandas que surgieron en California en aquellos años y a las que hoy el fandom tiene más estima. Seguramente su deriva creativa en la década de los 90, salvando el notable “The Crimson idol” (1991) hizo que muchos dejaran de pensar en esta imprescindible banda para dedicarse a cualquier otra cosa que asolase nuestros oídos en aquel entonces. Por fortuna, a partir de “Unholy terror”, W.A.S.P. nos ha ido dejando un reguero de discos bastante estimados por su seguidores más acérrimos y más que aceptables para el resto. Unos discos en los que se nota que, dejando a un lado los resultados, Lawless se deja la piel en ellos., Eso es mucho más de lo que podemos esperar de sus coetáneos.

“Golgotha”, en fin, no creo que sirva para reenganchar los que dejaron a W.A.S.P. o al heavy como opción vital a principios de los años 90, pero sí servirá para demostrar que Blackie Lawless y su discurso sigue vigente y con niveles de calidad más que suficientes para quien quiera prestarle atención.

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