Jonny Lang – Fight for My Soul’ (2013)


Jonny Lang es un privilegiado. Es de esas extrañas personas que tiene un don y lo encuentra. Mientras otros pasan la vida intentando desarrollar aptitudes para las que no han nacido, él supo desde la temprana edad de 12 años que quería tocar la guitarra y ser un bluesman. Tres años después ya grabó su primer álbum con la Bad Medicine Blues Band, convenientemente renombrada como Kid Jonny Lang & the Big Band.

En 1997 publicó su primer álbum en solitario, “Lie to me”, con el que recibió una calurosa acogida a todos los niveles. Desde entonces, su carrera ha estado llena de éxitos, grabando discos multi-platino, ganando un Grammy o participando en dos ediciones del festival Crossroads de Eric Clapton.

jonny_lang-fight_for_my_soulCon tan solo 32 años, habiendo superado sus devaneos con Dios y con una madurez musical inapropiada para su edad, llegamos a este 2013. En Septiembre se publicará su nuevo y ya séptimo trabajo “Fight for my soul”. En él, volvemos a encontrar ese blues-rock blanco que ha caracterizado su carrera, con un exceso de producción y sonando tan comercial como en anteriores trabajos.

La limpieza en las composiciones, el sonido impoluto y unos arreglos en ocasiones irritantes lastran un disco que de otra manera pudiera haber sido bueno. “We are the same” entendida como rock con riff poderoso podría haber funcionado, sin embargo, su orientación descaradamente comercial sólo agradará al oyente habitual de radio fórmula.  “Breakin’ in” podríamos transformarla a clave pop y sería una canción perfecta para Beyoncé. “What you’re looking for” podría haber sido desgarradora si se hubiese subido la temperatura un poquito más. Es cuando suena más desnudo, cuando casi logra convencernos, como en “The truh”, una balada muy A.O.R. que parece una mezcla entre la modesta épica de Springsteen y la grandilocuencia de Meat Loaf.

Aunque aptitudes no le faltan, la inocua y edulcorada visión que Jonny Lang nos ofrece de un blues rock con infinidad de aderezos (hasta prácticamente quedar diluido) puede que sea perfecta para el oyente medio norteamericano, seguramente su target principal, pero insuficiente para cualquier otro que tengo el oído mínimamente inquieto.

Producto rápidamente olvidable.

También puedes leer esta reseña en Rock and Roll Army.

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