F.A.N.T.A.- Así no vamos a ninguna parte (2013)


Tres acordes, verano, zombis, surf y vampiros. Los propios F.A.N.T.A. se definen así, en “Más de lo mismo” uno de los temas que forma “Así no vamos a ninguna parte”, su quinto trabajo. Toda una declaración de intenciones.

18 canciones en tan solo 32 minutos nos dan una idea de lo concreto que es el mensaje de los catalanes, que vuelven a rendir homenaje a todos los clichés del punk-pop. Ritmos ramonianos y letras pulp en un álbum de sonido inmediato y definido  en el que no se aprecia la más mínima evolución respecto a trabajos anteriores.

fanta-asi-no-vamos-a-ninguna-parte 1Realmente, tampoco les hace falta.

Letras sobre apocalipsis zombi, sobre amores y odios adolescentes, cargadas en ocasiones de una fina ironía vengativa  como “Rocket racoon” y otras directamente a la yugular como “Yo no toco el casiotone”. El álbum contiene  algunos momentos  sencillamente brillantes como la comedia alocada de “Fiesta en alta mar”, la emotiva historia de “Cápsula del tiempo” o el humor negro de “Tendencias suicidas”, en la que demuestran lo fino que hilan a la hora de crear unas letras inteligentes y divertidas. El álbum suda adolescencia, huele a pasillo de instituto, está impregnado de autoafirmación y de reivindicación del “yo” y de la búsqueda de un lugar en el mundo, tal y como se percibe en la negrísima “Record guiness”. Verdaderas y complejas historias en píldoras de tan solo 2 minutos.

Es precisamente cuando se ponen un poco más tiernos (sólo en lo lírico) cuando el notable conjunto se resiente, con canciones como “Pagafantas” u “Olvida a ese cretino”, que podrían haber firmado unos Hombres G pasados de speed. Sin embargo, la energía que rebosan en general a lo largo de la corta pero intensa duración del álbum hace olvidar cualquier pequeño tropiezo.

El disco ha sido grabado en los Gabba Studios por Oscar F.A.N.T.A. y producido por los propios F.A.N.T.A. entre Junio y Septiembre de 2012 y es, sin duda, el que mejor sonido tiene de toda su discografía. El madrileño sello Rumble Records se encarga de la distribución en España y el japonés Waterslide Records vuelve a llevar al país del sol naciente los enérgicos guitarrazos de estos eternos gamberros.

Esta reseña tambien la puedes leer en Rock and Roll Army.

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