Jeff Hanneman ha muerto. ¡Viva Jeff Hanneman!


Más de una semana después de su muerte por fallo hepático, todavía sigo dándole vueltas al asunto. Siempre es jodido que alguien que forma parte de tu imaginario musical desde hace décadas desaparezca, enfrentándote a la puta realidad de que todas las cosas buenas mueren bajo el sol, y los “trashers” no son una excepción.

1208404913_fSi todavía hay alguien por ahí que no lo sepa, Jeff Hanneman era miembro fundador de una de las bandas más impactantes del planeta, Slayer. Junto con Kerry King, Tom Araya y Dave Lombardo, son los artífices de los mejores momentos del llamado trash metal, y Jeff en particular, el creador de riffs y temas ya sagrados como “Raining blood”, “War ensemble” o “South of heaven”. Un tipo que con 19 años te hace un riff como el de “Black Magic”, tiene que ser un genio.

Riffs y canciones que, si las vives en directo, se graban a fuego en tu memoria. Por donde pasa Slayer no crece la hierba.

Su muerte ha estado rodeada de rumorología sin fin.

Hace un par de años saltó la extraña noticia de que, tras sufrir la picadura de una araña en un brazo, mientras se emborrachaba en un jacuzzi (!!), Hanneman fue diagnosticado con “fascitis necrotizante”, una infección subcutánea que produce una rápida muerte de los tejidos. A punto de perder el brazo, el médico que lo atendió era fan de Slayer, y le dijo que iba a salvar su vida, y después su carrera. Toda la historia es como “muy metal”.

Debió pasar una buena temporada inflado a antibióticos y por los mentideros de internet se dice que nunca llegó a recuperarse totalmente de aquello, llegando a causarle la muerte. Otros dicen que el fallo hepático le ha venido porque era un alcohólico empedernido.

El caso es que ha muerto, eso está claro. ¿Una mezcla de todo?, realmente ya no importa. La muerte es lo único que ni siquiera Slayer puede evitar.

Para rizar el rizo, si a toda la rumorología de la araña añadimos a la iglesia Baptista de Westboro publicando estupideces como “God Hates Us All” = a good @slayer album but Jeff Hanneman wasted his life not serving God” en su twitter y amenazando con boicotear su funeral, encontramos que todo lo relacionado con la muerte de Hanneman parece sacado de algún episodio de Metalocalypse. Una situación tan bizarra como inaceptable.

Por cierto, no sé qué me jode más, que se metan con el fallecido o que consideren “God hates us all” un buen álbum. ¡¿Que cojones?!.

A partir de ahora, nadie sabe qué será de Slayer. Que Lombardo vaya y venga, pase, pero la muerte de Hanneman quizás sea un golpe demasiado duro.

Te recordaremos, birra en mano y moviendo salvajemente la cabeza al son de “Angel of death”.

RIP Hanneman.

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Update: Confirmado, murió de cirrosis.

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