“Anvil: El sueño de una banda de rock” de Sacha Gervasi (2008)


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Lips tío, píllate unos calzoncillos!!

Anvil! The story of Anvil, aquí rebautizado como Anvil: El sueño de una banda de rock es un emotivo documental que narra las vicisitudes de dos heavys que llevan décadas intentado triunfar en el mundo de la música.

El documental está estructurado casi como una película, tendiendo un inicio, varios nudos, algún falso desenlace y un final que te lleva a querer saber más sobre la banda.

Realmente no necesitas conocer a Anvil antes de ver el documental, ni siquiera hace falta que te guste el heavy. Anvil! The story of Anvil, es un relato sobre la perseverancia, sobre perseguir tus sueños hasta niveles que la gente “normal” consideraría ridículos o demenciales.

En los primeros minutos se nos cuenta que a principio de los años 80 en el Super Rock festival de Japón, participaron varias bandas que posteriormente vendieron millones de álbumes. Todas, menos una, y esta una es Anvil.

Adorados por gente como Slash, Scott Ian o Lars Ulrich, Anvil nunca llegaron a gozar del favor de un público que les acabó dando la espalda.

El director del documental, Sacha Gervasi, era un fan de la banda en sus años mozos, y a mediados de los 00s decidió coger una cámara y filmar el día a día de sus otrora dioses del Metal.

El panorama no podía ser más desolador, y se nos presenta al guitarrista y cantante Steve “Lips” Kudlow y al batería Robb Reiner, dos de los fundadores de la banda, cada uno trabajando en trabajos que odian, sintiendo el peso de los años sobre ellos (Lips cumple 50 durante la grabación del documental) y atisbando que a la vuelta de la esquina está el fin de su sueño: Ser estrellas del rock.

La relación casi familiar entre ambos, los malos productores, peores managers y una gira por Europa nefasta, van presentando la realidad de una banda acabada hundidos en las cloacas del mundo de la música, generando el peor escenario posible y llegando a temer por la disolución final de la banda.

Pero Lips es un luchador, y en él se sustenta la fuerza que irradia este documental, y continua luchando, arañando y dejándose la piel para conseguir lo que tanto ansía.

Es imposible no involucrarse emocionalmente de alguna manera con estos singulares personajes, y conforme avanza el metraje, sentir que aunque pueden llegar a provocar cierta lástima, merecen, tan sólo por el esfuerzo y la dedicación, llegar a donde ellos quieren.

Cuando llega el final, dan ganas de aplaudir.

No temas, no te contaré el final, ni te contaré que este uno de los documentales musicales que más recaudación ha obtenido de la historia, ni que Anvil es una gran banda con todos los clichés del heavy metal (para lo bueno y para lo malo). Solo te contaré que este es un documental para cualquier tipo de público y, en especial, para los amantes de la música.

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