Tame Impala “Lonerism” (2012)


Tame-Impala-Lonerism

Sin duda, este 2012 ha sido un buen año para la psicodelia. Grizzly Bear, Woods o los que nos atañen en esta pequeña reseña han sacado unos álbumes sobresalientes en los que perderse mientras miras absorto por la ventana, mientras conduces o simplemente mientras te inyectas insecticida en polvo en las venas (perdón, es que he estado revisitando “El almuerzo desnudo”).

En “Lonerism” encontramos verdaderas joyas de pop opiáceo y  psicodélico que arrastran al oyente a una agradable sensación de bienestar.

Kevin Parker, principal valedor de la banda, es un tipo retraído y vulnerable que se dedica al superfluo arte de crear verdaderas obras maestras de tres minutos de duración, ejercicios de estilo con algún condimento secreto que hacen que sus canciones sean algo más que puro revisionismo.

La cuidada y acertada producción puede que tenga algo que ver, y seguramente las sublimes y etéreas melodías también. Aparentemente sencillas, insultantemente perfectas, llevan el peso de un álbum lleno de colores fluyendo y mezclándose como aceite y agua, sintetizadores cósmicos, guitarras interestelares, una voz que me recuerda poderosamente a la de John Lennon.

Y es que este disco es algo así como un what if de lo que hubiese ocurrido si los Beatles hubiesen continuado la senda  de  “Tomorrow never knows”. Es una comparación obvia (y que, por lo que he leído, Kevin Parker rechaza) pero contundente.

Por cierto, si tras escuchar “Lonerism” aún queréis más viajes multicolores, este 2012 Rhino records ha reeditado “Nuggets: Original Artyfacts from the First Psychedelic Era (1965–1968)”, todo un manual para conocer a fondo el movimiento que lleno de efluvios cósmicos la segunda parte de los 60 en EEUU.

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