Earthless “Sonic Prayer” (2005)


Si hace un tiempo os hablé de Tia Carrera, hoy quiero hablaros de Earthless.

Earthless es una banda del denominado “stoner rock” (¿he dicho alguna vez que no me gustan las etiquetas?) oriundos de San Diego.

Tres son sus miembros: El baterista Mario Rubalcaba (nada que ver con el líder de la oposición en España) , proveniente de bandas como Clikitat IkatowiKawabata Makoto’s Hot Snakes, el bajista Mike Eginton de Electric Nazarene, y el guitarrista Isaiah Mitchell, ya curtido con Nebula.

Su primer album se llamó “Sonic Prayer”, y sólo puedo decir que es uno de los álbumes más impresionantes que he escuchado.

¡Vaya disco este “Sonic Prayer”! Contiene entre sus surcos algo así como rock en espiral, basado en largas incursiones atemporales con atmósferas en expansión, guitarras piscodélicas y electrizantes, teniendo como motor una batería y unas líneas de bajo hipnóticas.

Sólo dos temas componen el álbum.

“Flower travellin’ man”:

Su base rítmica repetitiva y primaria, apela al instinto básico de contorsión de cualquier rockero que se precie, funcionando como trampolín para que una piscótica guitarra se desboque tras haber preparado el terreno con el riff inicial.

“Lost in the cold sun”:

Si “Flower…” podría recordar a Hendrix y tiene un sonido 70s, este segundo corte no acaba de despegarse de esa atmósfera pero sí se adentra más en el hard rock, con aroma Sabbath, a oscuridad. Otros 20 minutos de viaje trans-dimensional.

Cada escucha es más absorbente que la anterior. Cuando escuchas sus primeros acordes, el viaje comienza y durante cuarenta minutos sus bucles sonoros atrapan al oyente, transportándolo al vasto vacío espacial, por medio de ardientes riffs helicoidales y sus lineas de bajo, repetitivas como mantras.

Escuchando esto hay que soltarse, mover la cabeza, girar sobre uno mismo, saltar, “air guitarrear”.

Algunos dirán que drogarse.

A mí, me caló el mensaje de “Winners don’t use drugs” .

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