The Amazing Spiderman (Marc Webb 2012)


Esto está muy alto..

Tengo que reconocer que me enfrenté a esta película con cierto recelo. Cuando leí que se iba a realizar una nueva versión de nuestro vecino favorito no pude si no soltar un bufido. Sólo hacía diez años que Sam Raimi nos había dado su particular versión, y cuatro de la última entrega de la saga. Un “reboot” (odio esa palabra) no sólo parecía innecesario, si no también prematuro.

La película está bien planteada, superficialmente, en cuanto a inicio-nudo-desenlace, tiene un ritmo aceptable, unos personajes que son meros bocetos a medio perfilar, unas escenas de acción mejorables, unos efectos especiales regulares… y un villano infumable.

Lo peor que le sucede a la cinta son sus matices y ese tono “teenager” que parece haber adoptado. Es la moda, y Peter Parker se intenta subir a ella transformándose en un adolescente del SXXI con aspecto casual, skate en mano y canciones pop inofensivas.

Hagamos un pequeño repaso a los tres personajes más importantes:

Peter Parker / Spiderman: La elección de Andrew Garfield como Spiderman no ha sido muy acertada, pero tampoco veo que desentone especialmente. Su trabajo es correcto en la mayoría de escenas, aunque lleve lentillas y no sea fotógrafo del Bugle.

Su alter ego se va desarrollando poco a poco y volvemos a encontrar la dualidad entre ambas personalidades. Peter es tímido y retraído. Sin embargo Spiderman es dicharachero y parlanchín. El cambio viene dado, no tanto por los poderes, si no por el anonimato que otorga la máscara tras la que esconde esos poderes.

Por cierto, si fuese tan fácil hacerse trajes de súper héroe, la gente no llevaría esos lamentables disfraces en Halloween.

¿Estudiamos en tu casa o en la mía?

Gwen Stacy:  Emma Stone quizás no sea la Gwen Stacy con la que todos hemos soñado, pero se da un aire. Aunque le falta cierto hedonismo, es lo suficientemente atractiva, ingenua e inteligente para hacernos creer que es la rubia favorita del fandom.

Eso sí, su papel de becaria está cogido por los pelos.

Doctor Connors / El Lagarto: No es un error la elección del Lagarto como villano en esta nueva versión del trepa muros, pero sí lo es su tratamiento.

La interpretación de  Rhys Ifans es todo lo buena que puede ser teniendo en cuenta lo que tenía entre manos.

Mientras tenemos en pantalla al doctor en su forma humana todo va más o menos bien. Es un hombre que lleva años trabajando en una idea revolucionaria que permitiría regenerar tejidos y extremidades, pero esta atascado en una de las fases del proyecto. Cuando Peter Parker le da la clave para resolverlo, cualquier credibilidad de Connors se va al traste. Quizás Parker sea un genio, pero no nos han explicado que lo sea. Lo único en lo que podía pensar al ver aquella escena era en cuan patético resultaba el pobre doctor Connors.

Lagartos de V, a por Spiderman!!

Cuando por fin se produce la transformación y aparece el temible Lagarto, sus acciones se vuelven inverosímiles e incomprensibles, sin motivaciones coherentes y la caracterización que se nos ofrece del mismo no es nada creíble careciendo del más mínimo “sex appeal”.Lo que debería haber sido el punto fuerte de la película se convierte en uno de sus mayores lastres. Este Lagarto, aparentemente realizado por completo por ordenador, parece más uno de los extraterrestres de “V” que uno de los villanos más terroríficos de Spiderman. Sólo hace falta recordar aquellos números de Todd McFarlane, o cualquiera de John Romita para darnos cuenta que entre el Lagarto del cómic y el de la gran pantalla cualquier parecido es nulo.

Años esperando a ver al lagarto en la gran pantalla para esto…

Hay algunas escenas ridículas que resueltas de otra manera hubieran funcionado. Nombremos algunas:

  • Peter le pide salir a Gwen. Realmente patético e infantil el comportamiento de ambos. Ese tipo de diálogo no existe en la realidad, sólo en las películas. El momento emotivo de la película por los suelos.
  • Peter, estudiante de instituto, ayudando al doctor Connors, científico de renombre, a resolver un problema en el que lleva años trabajando. La cara de tonto que se le debería haber quedado al doctor debiese haber sido de antología. Toda tu vida, y la de tu equipo, trabajando en un rompecabezas genético para que un adolescente te de la pieza final.
  • Spiderman ayudado por operarios de grúa: Spiderman salva a un niño (en una emotiva y tensa escena, aunque reiterativa) cuyo padre trabaja en los muelles de carga como encargado de grúas. Al parecer, NY está llena de grúas y los operarios, por orden de este padre agradecido, las colocan de manera que Spiderman llegue, balanceándose de una a otra, lo antes posible a salvar NY del Lagarto. Participación ciudadana para darnos a entender que todos llevamos un héroe dentro y que una pequeña acción puede ayudar enormemente.

En resumen, una película que no pasa del aprobado, y a la que cuesta, por momentos, prestar atención debido a que vuelve a ser la misma historia con diferentes caras.

Es inevitable que durante parte del metraje no puedas quitarte la sensación de que esa historia ya la has visto antes, y mejor.

Podríamos decir que, a bulto, es una casi correcta adaptación (recordemos que son adaptaciones, no transcripciones), pero cuando entras al detalle, la película se desinfla.

Hasta la próxima!

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