Pilar Soul Riot Festival – 6/10/2012 en la Sala Oasis de Zaragoza


El sábado pasado vivimos en Zaragoza la primera edición del Pilar Soul Riot Festival.

El evento unía en un solo escenario a los patrios The Faith Keepers, a los norteamericanos The Bellrays y a DJ Pendejo.

¿Son dos grupos y un DJ suficiente para organizar un festival? Evidentemente NO, pero se agradece el esfuerzo.

The Faith Keepers abrieron la noche, con su desbordante energía soul. Estos zaragozanos, con un front man que bien podría ser un hijo bastardo de James Brown, basan su propuesta en una aguerrida combinación de sonidos soul y funk que va desde el ya citado James Brown pasando por James Chance and the Contortions aderezado con blacxplotation y puños en alto.

No dan tregua durante el tiempo que dura su actuación. El sonido no era bueno, pero la actitud de la banda salvó cualquier escollo dejando un buen sabor de boca al final.

La constancia, la calidad de su propuesta y el trabajo duro, está haciendo que The Faith Keepers sean una banda con una gran proyección y, tras los visto el pasado sábado, no cabe duda de que se les augura un buen futuro.

Tras acabar su concierto the Faith Keepers recuerdo que pensé “han estado “cojonudos”, muy bien lo van a tener que hacer the Bellrays…”

Yo creo que de alguna manera me oyeron, y salieron a por todas.

El sonido se incrementó muchos decibelios, el aire en la Oasis se electrificó, y el tornado de garaje y soul crudo que son the Bellrays nos arrolló como una estampida de búfalos locos.

El sonido era un tanto confuso, la mesa de mezclas no hizo bien su trabajo en toda la noche, pero sobre el escenario se iban sucediendo, cual explosiones (des)controladas, las canciones que el grupo tuvo a bien ofrecernos.

Lisa Kekaula, la cantante del grupo, es una fuerza de la naturaleza que sublima al espectador, quedando anonadado de su poderío físico y vocal, amén de su particular peinado.

Las canciones se sucedían una tras otra, sin pausa, sin necesidad de ella, subiendo la temperatura en la sala y haciendo que casi todo el mundo bailase al son de los ritmos de rocansoul primitivo.

Tras su incindiaria actuación, DJ Pendejo poco pudo hacer más que poner música mientras la sala se desalojaba y los camareros, más preocupados de limpiar y rellenar cámaras que de atender, preparaban la sala para su habitual noche de house.

En resumen:

Dos grupos y un DJ no forman un festival, y más si durante la sesión del DJ da la sensación de que el local va a cerrar.

Un mal sonido no pudo empañar una noche con mucha sangre sobre el escenario.

Os dejo un enlace delicioso. The Faith keepers en directo/entrevista en la televisión autonómica aragonesa

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