The cabin in the woods (Drew Goddard 2011)


Imagen“The cabin in the Woods” es una terrorífica y divertida película que se traga muchos de los clichés del género de terror y los regurgita en forma de hora y media de diversión (para todo aquel que guste de este tipo de cine, naturalmente).

Guionizada por el propio director, Drew Goddard, en connivencia con el fan-favorite Josh Wheddon nos encontramos con una de esas películas que ocasionalmente aparecen y que están llamadas a ser un clásico instantáneo.

Sin embargo, la sinopsis no podría ser menos original: Un estereotipado grupo de jóvenes se dirige a pasar un fin de semana a una cabaña perdida en lo más profundo de un bosque.  En el sótano de esa cabaña encuentran el diario de una niña que relata brutales asesinatos cometidos, muchos años atrás, en esa misma cabaña.

Esos primeros minutos nos trasladan, sin remisión, a clásicos del género como “Viernes 13” o, sobre todo, a “Posesión infernal”. Sin embargo, ya desde el principio nos avisan de que algo es diferente. Hay unos tipos que, desde algo así como una sala de control llena de pantallas, botones y pulsadores (otro cliché), siguen con atención a estos jóvenes.

Los personajes actúan correspondiéndose al estereotipo que tienen asignado y, si en algún momento parece que se van a salir del guión, desde la misteriosa sala de control influyen de diversas maneras en sus actos y decisiones para que la historia se dirija al clímax deseado.

Lo que os acabo de contar es sólo el principio y, digamos, la superficie de la película. Conforme avanza el metraje, la historia se va volviendo más imprevisible y rocambolesca. Los giros argumentales, tanto los previsibles como los imprevisibles, se reciben con una sonrisa mientras te preguntas qué va a ser lo siguiente que veas aparecer en pantalla, acabando en una delirante orgía visual.

La resolución final quizás no sea totalmente satisfactoria, pero la verdad es que no importa. Has vivido alguno de los momentos más vivos y estimulantes del fantástico de los últimos años. Y eso es decir mucho.

Con “The cabin in the Woods” tienes la extraña sensación de estar viendo la típica película de terror en el bosque, pero haciendo trampa. Puedes ver detrás de las cámaras.

Imprescindible.

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