Equilibrium (Kurt Wimmer 2002)


En un futuro cercano, tras resurgir de las cenizas de una tercera guerra mundial, la humanidad vive en una sociedad armoniosa, pausada y aparentemente perfecta.
Se ha logrado eliminar los instintos más bajos del hombre, acusados de ser los principales causantes de la deblacle y decadencia de la sociedad moderna, gracias a una droga llamada “Prozium”. Esta droga, tomada regular y metódicamente, atempera a las personas hasta llegar a convertirlos en meros cascarones, en seres desprovistos de sentimientos, que viven una vida mecanizada y monótona. Se ha logrado eliminar el odio o la ira, a costa de eliminar también la alegría y el gozo.
Para evitar cualquier atisbo de sentimiento, se elimina cualquier cosa que pueda provocarlos. Cualquier tipo de arte es rotundamente prohibido. Música, pintura o libros todo ello es pasto de las llamas.

 Los clérigos, una facción especial de las fuerzas de seguridad, se encargan de eliminar todo rastro de arte, arrebatándolo de las personas que no quieren que sus sentimientos formen parte del pasado. Estas personas forman parte de una Resistencia frente al “Padre”, figura autoritaria que preside esta sociedad y que vela por los intereses del conjunto.
La Resistencia vive en las alcantarillas de la sociedad, escabulléndose entre las grietas que deja una civilización muerta y estancada e intentando preservar obras de arte, o cualquier otro objeto, que recuerde nuestra humanidad.

John Preston (Christian.Bale) es el mejor de estos clérigos. Un soldado leal y comprometido, sin atisbo de humanidad que ejecuta órdenes de manera eficiente, capaz de asistir impertérrito a la detención de su mujer acusada de sedición.

Fortuitamente, una mañana no toma su dosis de Prozium, notando al lo largo del día sensaciones extrañas. Poco a poco, la semilla de la disidencia irá creciendo en su interior para desembocar en algo que cambiará la sociedad para siempre.

Técnicamente correcta, con Christian Bale en un papel hecho a medida (nadie como él para poner cara de póker) y unas escenas de acción sorprendentes, “Equilibrium” es una de esas historias distópicas al estilo de las mil veces tomadas como referencia “1984” o “un mundo feliz”. En similitud con ellas encontramos la figura recurrente del gran líder, los uniformes como distintivo, la eliminación de la pluralidad de la vida cotidiana o la sociedad aparentemente perfecta.

Evidente la influencia de “Matrix” (1999)  en la vestimenta de los clérigos, en el uso de artes marciales o en la escena del tiroteo en el recibidor. Influencia posteriormente fagocitada por los Wachowski para su “Matrix Reloaded” (2003). En la segunda parte de la saga cyber punk podemos encontrar escenarios y situaciones que ya hemos visto con anterioridad en “Equilibrium”.
Para finalizar, decir que es una película muy válida como mero entretenimiento, que gustará a los amantes de la ciencia ficción y que incluso puede funcionar a modo de cuento con moraleja.

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