Festival internacional de cine fantástico Sitges 2011


Este último fin de semana, junto con unos amigos, visité Sitges y su festival de cine fantástico. El ambiente del festival es estupendo, contagioso y divertido. Las personas que asisten a las proyecciones respetuosas con las películas e ilusionadas con la posiblidad de vivir unos días entre el cine que les gusta.
La “Zombie walk” organizada por Jack Daniels es digna de ver y la exposición de arte conceptual de la película “Inteligencia Artificial” no tuvo precio.
Por mi parte, uno de los momentos álgidos ha sido poder ver una de las películas más esperadas de los últimos años como es la precuela de “The thing”. Película que no solo no decpeciona, como hacen la mayoría de precuelas o remakes, si no que además entusiasma.

Aún así, hay algunos puntos negros sobre el festival que me gustaría comentar y me parecen importantes.

1. Retrasos en las proyecciones del Hotel Meliá

Por dos días consecutivos, y para asistir a la sesión programada a la 23h, sufrimos pacientemente retrasos de casi una hora. Esto hizo que mucha gente se tuviese que marchar ya que, por ejemplo, el último autobús a Barcelona sale a la una de la madrugada. Otro motivo podría ser que querían asistir al maratón que se proyectaba en algún otro cine.
La organización ni siquiera se disculpa ni da ningún tipo de explicación. Creo que estos retrasos del Meliá son comunes incluso de años anteriores, por lo que es un punto negro en cuanto a organización.

2. Uso del catalán como herramienta excluyente

Este punto me parece de suma importancia. En las proyecciones en las que el director o los actores de habla no española hacen acto de presencia, se traducen sus comentarios solamente al catalán, por lo que las personas que no lo hablamos, ya que provenimos de otras comunidades autónomas, tenemos que prestar una especial atención para poder atisbar, con suerte, alguna frase de la locución.
En la Proyección de “Juan de los muertos”, película de nacionalidad cubana, asistieron el director y parte de los actores hablando y presentado su película, naturalmente, en español. Que posteriormente se tradujera al catalán me pareció totalmente innecesario e incluso de mala educación. Si te pones a traducir, hazlo al menos al inglés también.
Otro aspecto poco educado me pareció el programa del festival. Un festival que lleva en su nombre la palabra internacional no puede imprimir su programa en un solo idioma, catalán en este caso. Ni siquiera se lo podía encontrar en inglés, que podríamos decir que es un idioma más o menos universal.
Por estos dos puntos considero que el uso del catalán en este festival, en vez de mejorar y expandir la imagen de una Cataluña abierta y moderada, nos hace entrever un nacionalismo soterrado que no es propio de pleno siglo XXI

Ale, el que quiera que comente

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