Bob Dylan (23 de junio 2008 Zaragoza)


Lo primero de todo agradecer efusivamente a la benemérita su labor entorpecedora del tráfico para llegar a la Feria de muestras. El trayecto que debería haber durado unos quince minutos, costó unos cuarenta gracias a sus ímprobos esfuerzos.

Ahora sigamos.

Qué sensaciones me despertaba ver a Bob Dylan. Uno de los iconos de la música popular del siglo XX tocando de nuevo en Zaragoza. El hombre de los mil rostros. El autor de “Blowind in the wind” o “Like a rolling stone”. El tipo que creó el “Blonde on blonde”. Qué vamos a contar de él a estas alturas. Muchos lo han hecho mejor antes que yo, así que…

Supongo que mucha gente, al igual que yo, se sintió ligeramente defraudada a lo largo del concierto de anoche. Este consistió en su último álbum prácticamente al completo y versiones, muchas de ellas irreconocibles, de alguno de sus clásicos.

Con un escenario parco en adornos y apoyado por una banda solvente en la mayoría del concierto, con algunos momentos brillantes, Bob Dylan hizo un concierto irregular, con momentos incluso aburridos, mientras que instantes después tocaba, por ejemplo “all along the watchtower” para deleite del personal.

Hubo incluso más canciones míticas de las que esperaba. A saber:

– Don´t think twice it’s allright.

– Just like a woman. Mi canción preferida de Dylan. Fue una grata sorpresa oírla.

– Highway 61 revisited.

– All along the watchtower.

– A hard rain’s gonna fall.

– Like a rolling stone, con la que cerró el concierto, acompañado por un público ejerciendo el karaoke colectivo con el “how does it feel?”.

Encontramos en esta gira, a tenor de lo escuchado anoche, a un Dylan ligeramente más “condescendiente” con su público, permitiéndonos oír clásicos populares. Recordemos que no se le conoce por ser un personaje fácil.

Pues bien, ni aún con semejantes temazos fue capaz de arrancar el concierto. Algunas de ellas costaba adivinar que lo eran, como en think twice, que apenas se adivinaba en el estribillo. Tuvimos que contentarnos con verlo con una voz quebrada, vistiendo sus clásicos de nuevos, para no aburrirse de ellos. Pensemos que algunas de las canciones que he nombrado líneas más arriba tiene más de ¡treinta años!. Si hubiese tocado “Like a rolling stone” en todas las giras, seguramente la odiaría.

Seamos consecuentes. Este Dylan ya no es la misma persona que era cuando compuso todos esas canciones. Este es el Dylan que publicó el año pasado “Modern times”. Un disco añejo y retrospectivo que lleva defendiendo en directo desde entonces. Como jóvenes que somos, nos ha tocado verlo en esta época, y no cuando hizo, por ejemplo, la gira de “Rolling thunder review” en el 75 o en el Newport Folk Festival del 65, cuando delante de una fanática muchedumbre palurda, se pasó al rock.

Olé tus…

Qué grande fuiste.


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