Tokio blues/Norwegian Wood (Haruki Murakami)


Ambientado en Tokio, es libro escrito en retrospectiva, un flashback de casi cuatrocientas páginas, con un personaje, Toru Watanabe, que recuerda a  Naoko. Posiblemente, la mujer más importante de su vida. Al menos, la que más marca le ha dejado, viniendo a su mente recuerdos muy vívidos de ella diecisiete años después de la última vez que se vieron.

Poco se nos cuenta nada del Watanabe actual. Apenas en las primeras páginas leemos que está en un avión y escucha Norwegian Wood, de los Beatles, y esas notas le recuerdan años pasados, sumergiéndose de lleno en sus recuerdos.

Lás páginas recorren unos años concretos de la vida del protagonista, hablándonos de sus experiencias, trabas y vicisitudes en el camino a la madurez, en unos años que lo cambiaron para siempre.

El despertar sexual, el amor, la soledad. Personajes muy humanos, como Midori, Reiko, Naoko…Todos ellos parecen tener un punto en común. No acaban de encajar en la claustrofóbica sociedad japonesa de finales de los sesenta, se sienten apartados, aturdidos, solos o alienados.

O Kizuki, el mejor amigo del protagonista hasta los diecisiete años, momento en que éste se quita la vida. Esto supone un punto de inflexión en la vida tanto de Naoko, pareja del fallecido, como de Watanabe. Hasta ese momento siempre estaban juntos los tres, con Kizuki como punto de unión.

Después de su muerte ambos empiezan a acercarse un poco más, compartiendo, primero el dolor de la pérdida, después algo más.

El autor trata con cariño a los personajes y, con una prosa sencilla, nos hace comprender sus motivaciones.

Aunque es un libro que contiene momentos duros, el sabor final que me ha dejado es positivo. Se podría decir que el libro también trata de seguir adelante, de afrontar la vida como viene, de crecer, de vivir, definitivamente.

Habrá que buscar más novelas de Haruki Murakami y esperar que tengan la misma intensidad emocional, el mismo nivel narrativo.


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